Identidad y pedigree
Nombre, microchip, registro, padre, madre, genealogía, fotografías y documentos.
Organizá pedigree, reproducción, sanidad, propiedad, documentos y costos de cada equino en una ficha digital completa.
Control Ganadero UY reúne la información del caballo desde su origen hasta su evolución sanitaria, reproductiva, documental y comercial.
Nombre, microchip, registro, padre, madre, genealogía, fotografías y documentos.
Servicios, inseminaciones, controles, gestaciones, partos y seguimiento de crías.
Tratamientos, vacunas, controles, incidentes, entrenamiento y evidencias.
Titularidad, transferencias, gastos, documentos, ventas y rentabilidad individual.
La gestión de equinos requiere seguimiento individual y documentación ordenada. Control Ganadero UY permite reunir identidad, pedigree, propietarios, reproducción, sanidad, actividad, fotografías, documentos y costos de cada caballo en una ficha digital que acompaña toda su trayectoria.
Criadores, cabañas, haras y responsables sanitarios pueden consultar antecedentes sin revisar múltiples planillas o archivos. Cada registro queda asociado al animal correspondiente, facilitando la continuidad del trabajo y la preparación de información para decisiones reproductivas, sanitarias y comerciales.
Organizá ascendencia, descendencia y relaciones genealógicas para consultar el origen de cada ejemplar.
Registrá servicios, diagnósticos, gestaciones, nacimientos y antecedentes reproductivos.
Conservá tratamientos, controles, vacunas, tareas, entrenamiento y evolución del caballo.
Relacioná propietarios, movimientos, fotografías, archivos y costos con la ficha individual.
En equinos hay un análisis que ordena el calendario de cualquier establecimiento: el test de anemia infecciosa equina. Sin resultado negativo vigente el caballo no se mueve, no participa, no se vende y no entra a ningún predio serio. Es la condición previa a casi todo lo demás.
La dificultad práctica no es hacerlo sino saber en qué fecha vence el de cada animal. En un establecimiento con veinte o treinta caballos, con análisis hechos en momentos distintos, el vencimiento se lleva de memoria o en un cuaderno, y se descubre tarde: la mañana del traslado o la semana del evento.
Con el resultado cargado en la ficha del ejemplar, con su fecha, el vencimiento deja de depender de que alguien se acuerde. El sistema avisa antes, no después, y el análisis se coordina con tiempo en lugar de a las apuradas y con sobrecosto.
Lo mismo corre para el resto del plan sanitario equino, que es más denso de lo que parece: vacunaciones, desparasitaciones, odontología, herrado. Ninguna de esas cosas es difícil; lo difícil es sostenerlas en el tiempo para varios animales a la vez sin que se escape ninguna.
Guía relacionada: Declaración jurada de DICOSE: cómo preparar los datos sin re.
En un haras la información sanitaria y genealógica suele estar contemplada. Lo que casi nunca se registra es el trabajo del animal: cuándo empezó la doma, qué se hizo en cada etapa, cómo respondió, en qué eventos participó y con qué resultado.
Ese historial sostiene buena parte del valor de un caballo domado o de competencia, y es el más frágil de todos, porque vive en la memoria del capataz o del domador. El día que esa persona no está, la información se fue con ella y no hay forma de reponerla.
Anotar la progresión de cada ejemplar cuesta poco si se hace en el momento —etapas, jinete, observaciones, fechas— y es imposible de reconstruir después. En la práctica alcanza con cargarlo en el celular al terminar la sesión, incluso sin señal, y que quede asociado a la ficha del animal.
El resultado es que el caballo llega a una venta con su historia completa: cómo fue criado, cómo fue domado, qué sanidad tuvo, de quién es hijo. Eso es lo que un comprador informado pregunta, y responderlo con registro en lugar de con memoria cambia el precio de la conversación.
Sí. Cada equino puede tener su genealogía, ascendencia, descendencia y antecedentes relacionados dentro de su ficha.
La plataforma permite organizar documentos, imágenes y otros antecedentes junto con la información individual del ejemplar.
Sí. Puede adaptarse al seguimiento de reproductores, yeguas, potrillos y otros grupos según la operación de cada establecimiento.
Sí. Cada ejemplar puede registrar su propietario, los cambios de propiedad con fecha y la documentación asociada, incluso cuando el animal está en pensión o cedido a un tercero.
Sí. Vacunaciones, desparasitaciones, herrado y controles se definen por ejemplar, con sus periodicidades y avisos de vencimiento.
Sí. Se puede llevar el registro de trabajo, descansos, competencias y lesiones, de modo que el historial del animal quede completo y consultable.
A diferencia de un rodeo, donde muchas decisiones se toman por lote, en equinos casi todo es individual. Cada ejemplar tiene su plan sanitario, su ritmo de trabajo, su historial de lesiones y su propia línea de sangre que interesa a quien lo mire.
Eso multiplica la información a conservar y la vuelve difícil de sostener en planillas: la fecha del último herrado, el desparasitado que corresponde este mes, la vacuna que vence, la radiografía de hace dos años que aparece justo cuando hay un interesado.
Control Ganadero UY reúne todo eso en la ficha del animal. La genealogía, los documentos escaneados, las fotografías, los eventos sanitarios y la actividad quedan en un solo lugar y en orden cronológico, disponibles desde el celular cuando hace falta mostrarlos.
En equinos la propiedad cambia con frecuencia y rara vez de forma simple: hay animales en pensión, en aparcería, cedidos para competir, vendidos con reserva de servicios. Cuando esa información vive en la memoria de dos o tres personas, tarde o temprano aparece una diferencia.
Registrar cada cambio de propiedad con su fecha, su documentación asociada y la contraparte convierte una conversación en un antecedente. Y cuando llega el momento de vender, tener el historial completo del animal —sanidad al día, actividad, genealogía documentada— es lo que sostiene el precio.
Vacunaciones, desparasitaciones, herrado, controles odontológicos: cada uno con su periodicidad y su vencimiento. Multiplicado por veinte o cincuenta animales, es una agenda que ninguna persona sostiene de memoria sin que se le escape algo.
La plataforma permite definir el plan de cada ejemplar y avisar cuando algo está por vencer, además de guardar qué producto se aplicó, en qué dosis y quién lo hizo. Para los animales en actividad, el registro de trabajo y descanso ayuda a leer una lesión en contexto y no como un hecho aislado.
Un caballo acumula costos que casi nunca se imputan a él: la ración, el herrado cada seis semanas, el veterinario, la pensión si está afuera, los traslados a competencias. Sumados al año dan un número que sorprende a la mayoría de los criadores cuando lo ven por primera vez.
Imputar cada gasto al ejemplar que corresponde permite responder preguntas concretas: qué animales sostienen el negocio, cuáles cuestan más de lo que devuelven y cuánto hay invertido en un potrillo antes de que salga a la venta.
Es también el respaldo del precio. Un comprador que pregunta por qué vale lo que vale recibe una respuesta con números en lugar de una apreciación.
Creá una ficha única con identidad, pedigree y documentación.
Registrá novedades sanitarias, reproductivas y de manejo.
Accedé al historial completo desde el celular o escritorio.
Solicitá una demostración adaptada a tu establecimiento y forma de trabajo.