Datos preparados
Descargá previamente animales, lotes, potreros y accesos necesarios para la jornada.
Modo Campo permite preparar información y registrar operaciones desde el celular, aun donde la conexión es inestable o inexistente.
Las operaciones quedan almacenadas en el dispositivo y se sincronizan cuando vuelve la conexión, mostrando duplicados, errores o conflictos antes de consolidar.
Descargá previamente animales, lotes, potreros y accesos necesarios para la jornada.
Cargá pesajes, sanidad, reproducción, movimientos, alimentación y notas.
Adjuntá fotografías, audio y ubicación cuando el dispositivo lo permite.
Revisá operaciones sincronizadas, duplicadas, fallidas o en conflicto.
La conectividad rural no debería impedir el registro de una tarea. Modo Campo está pensado para preparar información antes de salir y capturar operaciones desde el dispositivo cuando la señal es inestable o no está disponible.
Pesajes, tratamientos, controles reproductivos, movimientos, notas, fotografías y ubicaciones pueden quedar preparados para su sincronización posterior. Cuando regresa la conexión, el usuario puede revisar la información antes de incorporarla a la plataforma principal.
Llevá al dispositivo los animales, lotes y tareas necesarios antes de comenzar el trabajo de campo.
Capturá actividades y observaciones aunque la conexión móvil sea inestable o inexistente.
Revisá la información registrada y detectá posibles errores o conflictos antes de consolidarla.
Mantené el trabajo organizado entre campo y oficina utilizando una misma base de información.
Trabajar sin conexión plantea una pregunta razonable: si lo cargado queda en el dispositivo hasta que haya señal, qué pasa si ese dispositivo se cae en un corral, se moja o se pierde antes de sincronizar.
La respuesta honesta es que lo que todavía no subió está en riesgo, igual que lo estaría una libreta. La diferencia está en cuánto dura esa ventana y en qué se hace para achicarla. La cola de operaciones pendientes se muestra siempre, con la cantidad exacta de cambios sin subir, y la sincronización arranca sola apenas hay señal, sin que nadie tenga que acordarse.
En la práctica la ventana de riesgo es el tiempo entre la última operación y el primer momento con señal, que en la mayoría de los establecimientos se mide en horas. Y la cola sobrevive a cerrar la aplicación y a reiniciar el equipo: no se pierde por eso.
El acceso está atado a la cuenta y no al aparato. Un teléfono perdido no expone la información del establecimiento a quien lo encuentre, y desde otro dispositivo se sigue trabajando con todo lo que ya había sincronizado.
Muchos conectores de hardware fallan justo donde más se los necesita, porque dependen de una consulta al servidor para resolver a qué animal corresponde la lectura. En la manga, sin cobertura, quedan inservibles y se vuelve al papel.
La lectura de una caravana electrónica y el peso que envía la balanza llegan por Bluetooth desde el equipo al teléfono. Nada de eso requiere internet. Lo único que lo requeriría es identificar al animal, y por eso los ejemplares se descargan al dispositivo antes de salir del casco.
Con el padrón local, el bastón lee la caravana, la aplicación resuelve de qué animal se trata, la balanza manda el peso y todo queda asociado a la ficha correcta sin que nadie dicte ni transcriba un número. Los errores de transcripción, que son la fuente más común de datos malos en un registro ganadero, desaparecen por diseño y no por cuidado.
Cuando vuelve la señal esas lecturas suben con el resto de la cola. El trabajo de manga no se interrumpe ni se rehace: quedó registrado una sola vez, en el momento, con el equipo que ya estaba ahí.
Significa preparar y registrar determinadas operaciones desde el dispositivo cuando no existe una conexión estable a internet.
Las operaciones compatibles quedan almacenadas para su posterior revisión y sincronización cuando vuelve a estar disponible la conexión.
Según la operación preparada, pueden registrarse pesajes, sanidad, reproducción, movimientos, notas, fotografías y ubicación.
Lo registrado permanece guardado en el dispositivo. Al encender nuevamente y recuperar conexión, las operaciones pendientes siguen disponibles para sincronizar.
Sí, siempre que la información se haya preparado antes de salir. Se puede buscar por caravana o nombre y consultar ficha, historial sanitario y pesajes anteriores.
La sincronización detecta duplicados y marca los conflictos para que se resuelvan, en lugar de sobrescribir información de forma automática.
En buena parte del territorio uruguayo la cobertura móvil funciona en la casa y desaparece en el fondo del campo. La manga, el bañadero y los potreros más lejanos —justamente donde se genera la información— suelen ser los puntos con peor señal del establecimiento.
El resultado es conocido: se anota en una libreta, en el dorso de un remito o en el celular como nota suelta, y se pasa al sistema cuando se puede. Ese diferimiento es donde la información se degrada, porque lo que se transcribe días después ya no es el dato, es el recuerdo del dato.
Modo Campo parte de asumir que la conexión no va a estar. La aplicación se prepara antes de salir con la información que se va a necesitar y funciona completa sin internet: busca ejemplares por caravana o por nombre, registra pesajes, sanidad, reproducción, movimientos, notas, fotos, audio y ubicación.
Sincronizar no es simplemente subir lo que se cargó. Si dos personas trabajaron en paralelo sobre los mismos animales, o si algo se registró dos veces por las dudas, hace falta resolverlo antes de que quede consolidado.
El proceso revisa las operaciones pendientes, detecta duplicados y marca los conflictos para que alguien decida, en lugar de sobrescribir en silencio. Es la parte menos vistosa del trabajo offline y la que define si los datos terminan siendo confiables o no.
Hasta que la sincronización se completa, todo lo registrado permanece guardado en el dispositivo. Cerrar la aplicación, quedarse sin batería o pasar tres días sin señal no hace que se pierda nada.
Un día de encierre típico se resuelve entero sin internet: se identifica cada animal por su caravana, se registra el peso, se aplican y anotan tratamientos con su producto y dosis, se cargan resultados de tacto, se mueven categorías entre potreros y se dejan notas o fotos donde haga falta.
También se puede consultar: la ficha de un ejemplar, su historial sanitario, sus pesajes anteriores o a qué lote pertenece, siempre que esa información se haya preparado antes de salir.
Al volver a la casa o al pueblo, el celular sincroniza y todo queda en la plataforma, con la fecha y la hora reales de cuando ocurrió cada cosa, no de cuando se transcribió.
Seleccioná la información que necesitarás antes de perder la señal.
Registrá las operaciones desde accesos rápidos y borradores.
Consolidá los datos cuando el dispositivo recupere conexión.
Conocé cómo preparar información, registrar operaciones offline, revisar conflictos y sincronizar al recuperar conexión.
Solicitá una demostración adaptada a tu establecimiento y forma de trabajo.