¿Con qué peso entorar una vaquillona?
La vaquillona entra al entore por peso, no por edad. Cuál es el objetivo, cómo se calcula sobre el peso adulto del rodeo y qué ganancia diaria hace falta para llegar. Con calculadora de recría.
Publicado el 25 de agosto de 2026 · Equipo Control Ganadero UY · Política editorial
Peso, no edad
La pregunta se hace casi siempre en meses —¿la entoro a los dos años o espero?— y la respuesta correcta está en kilos. Dos vaquillonas de la misma edad, criadas en potreros distintos, pueden estar en condiciones completamente diferentes de afrontar una gestación.
El criterio de trabajo más difundido es entorar cuando la vaquillona alcanza entre el 60% y el 65% del peso adulto de las vacas de su rodeo. Ese porcentaje indica que ya alcanzó el desarrollo necesario para preñarse, gestar, parir sin dificultad y volver a preñarse al año siguiente.
Fijate que el objetivo depende del peso adulto de tu rodeo, no de una tabla general. Un rodeo de vacas adultas de 420 kilos y otro de 480 tienen objetivos distintos para la misma raza y la misma edad. Por eso el primer dato que hace falta no es el de la vaquillona: es cuánto pesan las vacas hechas del establecimiento.
Qué pasa cuando se entora liviana
Adelantar el entore sin que la vaquillona haya alcanzado el desarrollo no cambia una cosa: la traslada. El problema no aparece en el tacto, aparece un año después.
Preña menos
Una vaquillona por debajo del objetivo tiene menos probabilidad de estar ciclando cuando entran los toros, sobre todo si el entore es acotado.
Más riesgo al parto
El desarrollo insuficiente aumenta la probabilidad de parto distócico, con riesgo para la madre y para el ternero, y trabajo extra en plena parición.
El segundo entore falla
Es la consecuencia más cara. La de primera cría todavía crece, amamanta y debe volver a preñarse. Si llegó justa, no cumple las tres cosas.
Ternero más liviano
Una madre que llegó al límite produce menos leche, y ese ternero llega al destete varios kilos por detrás del promedio del rodeo.
Entore a los dos años o más tarde
Cada año que la vaquillona pasa en el campo sin producir es un año de pastoreo, sanidad y espacio que el establecimiento paga sin recibir nada a cambio. Adelantar la edad al primer entore es una de las decisiones de mayor impacto económico del sistema de cría, y no requiere comprar nada: requiere que la recría llegue al peso.
El entore a los dos años es la referencia habitual en Uruguay y es alcanzable con una recría planificada. El entore precoz, alrededor de los quince meses, es posible pero exige un nivel de desarrollo que solo se consigue con alimentación dirigida desde el destete, y no todos los sistemas están en condiciones de sostenerlo.
La decisión no debería tomarse por categoría entera. Lo razonable es entorar las que llegaron al peso y esperar con las que no. Para eso hace falta pesarlas: sin balanza la decisión se toma por edad, que es exactamente el criterio que no sirve.
¿Llega tu recría al entore?
Poné el peso adulto de las vacas de tu rodeo, el peso actual de la recría y la fecha en que empieza el entore. Sale el objetivo en kilos y la ganancia diaria necesaria para alcanzarlo.
Los valores precargados son un punto de partida para reemplazar por los tuyos, no una referencia. La cuenta corre en tu dispositivo.
La recría es donde se define
Entre el destete y el entore hay un período largo, y el invierno cae justo en el medio. Sobre campo natural, ese invierno puede significar meses de ganancia muy baja o nula, y lo que se pierde ahí hay que recuperarlo después, contra reloj.
De ahí que la ganancia diaria promedio que devuelve la calculadora sea optimista por construcción: el crecimiento no es parejo. Si el período incluye un invierno, hace falta que la primavera compense, o que el invierno tenga alguna forma de suplementación.
La consecuencia práctica es que una sola pesada no alcanza. Pesando la recría dos o tres veces en el período se detecta a tiempo si el lote se está atrasando, cuando todavía queda margen para corregir. Descubrirlo en la pesada previa al entore es descubrirlo tarde: ahí la única decisión disponible es dejar afuera a las que no llegaron.
Ese seguimiento es la diferencia entre elegir y aceptar. Y como la recría se maneja por lote pero se entora por animal, conviene que las pesadas queden registradas por individuo, no solo como promedio del lote: el promedio puede estar bien y esconder un tercio que no llega.
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Preguntas sobre el entore de vaquillonas
¿Con qué peso se entora una vaquillona?
El criterio más difundido es entorar cuando alcanza entre el 60% y el 65% del peso adulto de las vacas de su propio rodeo. Para un rodeo de vacas adultas de 450 kilos, eso ubica el objetivo entre 270 y 292 kilos. El porcentaje se calcula sobre el peso adulto del establecimiento, no sobre una tabla general.
¿Se entora por peso o por edad?
Por peso. La edad es una referencia práctica, pero dos vaquillonas del mismo mes de nacimiento criadas en potreros distintos pueden estar en condiciones muy diferentes. El desarrollo alcanzado es lo que determina si podrá preñarse, gestar, parir sin dificultad y volver a preñarse al año siguiente.
¿Qué pasa si se entora una vaquillona liviana?
Baja la probabilidad de preñez, aumenta el riesgo de parto distócico y, sobre todo, falla el segundo entore: la vaca de primera cría debe crecer, amamantar y volver a preñarse al mismo tiempo, y si llegó justa no cumple las tres cosas. Además, su ternero suele llegar más liviano al destete.
¿Conviene el entore precoz a los quince meses?
Es posible y económicamente atractivo, porque adelanta un año la entrada en producción, pero exige un nivel de desarrollo que requiere alimentación dirigida desde el destete. No todos los sistemas están en condiciones de sostenerlo. La decisión debería tomarse sobre el peso real de la recría y no sobre la edad del lote.
¿Hay que entorar todo el lote junto?
No necesariamente. Lo razonable es entorar las vaquillonas que alcanzaron el peso objetivo y esperar con las que no. Para poder decidir así hace falta pesarlas individualmente: sin pesada, la selección se hace por edad, que es justamente el criterio que no predice el resultado.
¿Qué ganancia diaria necesita la recría?
Depende de la diferencia entre el peso actual y el objetivo, y de los días disponibles hasta el entore. La cuenta directa da un promedio, pero el crecimiento no es parejo: si el período incluye un invierno sobre campo natural, la ganancia real de esos meses puede ser muy baja y debe compensarse en primavera o con suplementación.
¿Cada cuánto conviene pesar la recría?
Al menos dos o tres veces entre el destete y el entore. Una sola pesada previa al entore llega tarde para corregir: solo permite decidir a quién dejar afuera. Pesadas intermedias muestran si el lote se está atrasando cuando todavía hay margen para actuar.